3 claves para saber si tienes que llevar a tu hijo al ortodoncista

No hace falta esperar a que los dientes estén muy torcidos. Con tres señales sencillas puedes saber cuándo pedir cita y por qué una revisión a tiempo ahorra tratamientos largos.

Muchos padres se preguntan cuándo llevar a un niño al ortodoncista y esperan a que se le caigan todos los dientes de leche. Es un error común: la ortodoncia infantil funciona mejor cuando el hueso aún está creciendo, y detectar un problema pronto suele significar un tratamiento más corto y sencillo.

Estas son las tres claves que te ayudarán a decidir.

Clave 1

La edad: la primera revisión se hace hacia los 6–7 años

Las sociedades de ortodoncia recomiendan una primera revisión ortodóntica hacia los 6 o 7 años, cuando salen los primeros molares y los incisivos definitivos. En ese momento el especialista ya puede valorar cómo encajan las arcadas y si hay espacio suficiente para los dientes que faltan por salir.

Importante: una revisión temprana no significa que tu hijo vaya a llevar aparato. En muchos casos el ortodoncista solo hará seguimiento y te dirá cuándo volver.

Si tu hijo ya es mayor y nunca ha ido, no te preocupes: siempre hay opciones, aunque el margen para guiar el crecimiento será menor.
Clave 2

 

 

Las señales que ves en sus dientes y su mordida

Observa la sonrisa de tu hijo con calma, a la luz del baño o del salón. Pide cita si detectas alguna de estas señales:

ortodoncista en malaga

Una pequeña irregularidad durante el cambio de dientes es normal. Lo que importa es que un profesional valore si se corregirá sola o si necesita ayuda para guiar el crecimiento.

Clave 3

Los hábitos que cambian su sonrisa

La forma de la boca no depende solo de la genética. Algunos hábitos repetidos durante años empujan dientes y paladar y pueden provocar problemas de mordida:

– Chupete o dedo después de los 3–4 años

La succión prolongada puede estrechar el paladar y abrir la mordida. Cuanto antes se abandone, más probable es que los dientes se recoloquen solos.

– Respirar por la boca

Si duerme con la boca abierta, ronca o tiene congestión frecuente, puede afectar al desarrollo de la cara y del paladar. Conviene valorarlo junto con su pediatra u otorrino.

– Deglución atípica y lengua empujando los dientes

Si al tragar la lengua se coloca entre los dientes o hace pronunciar mal algunas letras, puede desplazar los incisivos. A veces se combina ortodoncia con logopedia.

– Morder uñas, lápices o labios

Aunque parezcan manías inocentes, ejercen presión constante y pueden desalinear los dientes.

 

¿Has marcado alguna de estas claves?

Una revisión es rápida, indolora y te da tranquilidad. Si tu hijo tiene 6 años o más, o ves alguna señal, es buen momento para que lo valore un ortodoncista.

 

Preguntas frecuentes sobre ortodoncia infantil

¿A qué edad debo llevar a mi hijo al ortodoncista por primera vez?

Cuando aparecen los primeros dientes. La revisión sirve para anticipar problemas, no para empezar un tratamiento por defecto.

¿Es normal que los dientes de mi hijo estén torcidos?

Cierta irregularidad es normal mientras cambia los dientes. Si el apiñamiento es marcado o hay problemas de mordida, conviene que lo vea un ortodoncista.

¿Chupar el dedo o el chupete afecta a los dientes?

Sí, si se prolonga más allá de los 3 o 4 años puede deformar el paladar y desplazar los dientes.

¿Duele la revisión de ortodoncia?

No. Es una exploración visual, con fotos o radiografías sin dolor gracias al escaner itero. 

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